Damos la bienvenida en la comunidad de Crónicas de San Borondón, y en la de nuestra hijuela Canarias Mágica, a un 2026 que aberruntamos, va a mejorar el fabuloso 2025 que hemos tenido. Nuestra tribu, a nivel radiofónico, ha podido tener acceso en estos meses de la temporada 17 de CSB en La Radio Canaria, a los temas e invitados más potentes. En un mundo de historias inventadas, de biografías falsas y verdades construidas a la medida de egos y espejismos, nuestra trayectoria -y no nosotros- habla por sí misma. Y en 2026 vamos a continuar dándolo todo.
Eventos colectivos abiertos al público en cooperación con instituciones y con el sello de calidad de Crónicas de San Borondón; paseos y rutas temáticas innovadoras; encuentros y talleres exclusivos; libros; investigaciones…
Estamos convencidos que 2026 será un año muy potente, de muchas sorpresas y oportunidades, pero también somos conscientes del creciente desafío que supone separar la paja del grano, de mantener el rigor y el compromiso en un territorio en el que ambas cosas pierden peso.
Las nuevas narrativas que emergen desde el fraude descarado, la mentira sin filtro, se ven amparadas y catapultadas por la tecnología. Las redes sociales son la Babilonia de las verdades inexistentes y la Inteligencia Artificial apuntala, con sus recursos, la mediocridad, tejiendo trajes a medida que disfrazan la realidad. Dudamos que sea posible luchar contra eso, el mundo está en ese cambio, viviendo múltiples realidades desconectadas de lo auténtico, de lo objetivo. Sin embargo, lejos de combatir abiertamente en una batalla perdida, de abrir cruzadas que nadie pide, espera ni agradece, apostamos por ser fieles a nuestros principios, a nuestro pálpito, a aquellas cosas que sentimos pueden impulsar relaciones saludables y estimulantes, que pueden mejorarnos y mejorar nuestro mundo. Corremos el riesgo de la burla por pensar y actuar de esta manera, del ventajismo de otras personas aprovechando los espacios que se abren a ambos lados de los valores y la coherencia, pero lo cierto es que no queremos nada que no sintamos como auténtico, que no haya surgido del trabajo real y edificante.
2026 será un gran año.





