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Falleció Erich von Däniken. Se marchó con 90 años este 10 de enero de 2026. La red está sembrada estos días de infinidad de referencias al mítico escritor suizo, el autor de aquella obra determinante -posiblemente no puede ser llamada con precisión «pionera»- que lo cambió todo, «Recuerdos del Futuro» (1968) Después vendrían otros títulos, que en conjunto le ayudaron a sumar ventas por encima de los 60 millones de ejemplares.
Von Däniken fue el principal impulsor de la teoría de los antiguos astronautas, planteando que pueblos con los mayas o los antiguos egipcios, recibieron la influencia de civilizaciones extraterrestres. Para bien o para mal, su popularidad de mantuvo en alza hasta su muerte, gracias a la popular serie Alienígenas Ancestrales, donde su presencia directa, o referenciada por la propia línea argumental del programa, ha sido constante. Däniken fue una revolución para la ciencia de los años 70, un estímulo que abrió debates y sacudió el avispero. Tras el huracán de sus propuestas llegó la calma, y con ella, el sentido común a muchas de sus atrevidas afirmaciones. Pero, nadie puede negarlo, fue un estímulo, incomodó, logro que científicos y pensadores calcificados, movieran el culo para rebartir sus ideas y trasladar el conocimiento académico al gran público. Despertó vocaciones, muchas, dentro y fuera de la ciencia. Hubo gente que fascinada con sus teorías se formó en disciplinas cientificas, que le llevaron al desencanto con esas propuestas inicialmente motivadoras, pero, y eso es importante, fue su anzuelo el que inició esos caminos.
¿Se equivocó Däniken? Sin duda, quizá no siempre de forma inocente, eso lo ignoro aunque lo pueda intuir. Por desgracia, o no, él también fue -y es- víctima de ese revisionismo caústico que ahora, al amparo de la «libertad y democracia» de las redes, parece eclosionar de forma virulenta especialmente entre las mentes más mediocres. Desgraciadamente hay demasiado altanero que se crece en los púlpitos de las redes, abrazado a la crítica destructiva de copia y pega. Personalmente respeto a los detractores, a aquellos que dedicaron tiempo a leer sus libros y se indignaron por lo que en ellos encontraban. A los impostores, a los imitadores que jamás leen y que ahora se ven asistidos, doblemente, por la wikipedia y la IA, cada vez los soporto menos.
Claro que metió la pata hasta el fondo, y claro que sí realmente te gusta el misterio, hay que tener claras las luces y las sombras, pero que lo critiquen quienes están empantanados de contradiciones, fakes, intereses embaucadores y otras pestilencias, parece una mala broma.
A Däniken no parecía interesarle demasiado el tema OVNI, y su gran apuesta temática de ocio, el Mystery Park, apenas se mantuvo abierto por tres años. Por cierto, no fuí, ni creo que sea nunca, dänikeniano.
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