COMPARTE:

EN 2001 TUVIMOS LA OPORTUNIDAD DE GESTIONAR LA VISITA Y PARTICIPACIÓN EN EL EVENTO “SOLSTICIO 2001” DEL REPUTADO ASTRÓNOMO CHANDRA WICKRAMASINGHE, UNA CELEBRIDAD INTERNACIONAL CON LA QUE EL EQUIPO DE CSB (POR ENTONCES “ESENCIA DE MEDIANOCHE”) PUDO COMPARTIR CONFIDENCIAS. WICKRAMASINGHE ALCANZO CELEBRIDAD INTERNACIONAL POR SER UNO DE LOS GESTORES DE LA TEORÍA DE LA PANSPERMIA, LA SIEMBRA DE VIDA POR PARTE DE COMETAS Y ASTEROIDES. ADEMÁS, EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS HA REALIZADO ALGUNAS PROVOCADORAS INCURSIONES EN EL MUNDO DE LA HISTORIA ANTIGUA.

Quizá sea la herencia cultural budista con la que creció en Sri Lanka, o tal vez la experiencia acumulada tras décadas de soportar, por sus revolucionarias ideas, los embates más duros del mundo académico. Lo cierto es que la quietud y serenidad que transmite el Dr. Chandra Wickramasinghe, tan sólo alterada por la espontánea y amable disposición que brinda a cuantos le rodean, no delatarían en absoluto que estamos ante una de las mentes más lúcidas del último siglo. Desde hace varios años es profesor y jefe del Departamento de Astronomía y Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Cardiff, Inglaterra, país al que llegó en 1960 tras ser becado por los brillantes méritos académicos obtenidos en la Universidad de Ceylan. Su formación en astrofísica teórica estuvo bajo la tutela del célebre y no menos polémico astrónomo Fred Hoyle, con quién desarrollaría años más tarde la teoría de la Panspermia para explicar el origen de la vida en la Tierra. Ha ocupado cargos de responsabilidad académica además de en la Universidad de Cambridge, en el Instituto Tecnológico de California, en las universidades estadounidenses de Arizona y Maryland, en el Instituto de Estudios Fundamentales de Sri Lanka, en la universidad canadiense de Ontario y en el Instituto de Estudios Astronáuticos y Espaciales de Japón. Su curriculum es sin duda abrumador y en el se incluye, además de su condición de asesor del presidente de Sri Lanka hasta 1984, más de una veintena de libros y centenares de artículos científicos, ostentando prestigiosas distinciones internacionales entre las que destaca su Honoris Causa por la Universidad japonesa de Soka. La lluvia roja caída entre julio y septiembre de 2001 en el estado indio de Kerala, sospechosa por entonces de contener hongos o esporas procedentes del espacio exterior, le colocaron en el ojo de un huracán informativo que quince años después sigue generando controversia.

LA PANSPERMIA Y EL ORIGEN DE LA VIDA.

El tiempo ha terminado por ir dándole la razón a Wickramasinghe situándolo en un lugar destacado en la ciencia moderna, donde sin duda ha sido un adelantado a su tiempo. Las cosas se han ido poniendo en su sitio desde que allá por los años sesenta secundara junto a Fred Hoyle la teoría de la panspermia, según la cual la vida en nuestro planeta habría sido sembrada por la carga biológica traída a la Tierra a bordo de los cometas. Esta teoría, que recuerda a nivel macrocósmico lo que sucede en los reinos invisibles de la fecundidad humana, fue acogida con recelo cuando no directamente rechazada por la comunidad científica, al contraponerse frontalmente a la aséptica teoría de la “sopa primordial”, en la que el origen de la vida es un fenómeno químico espontáneo, que por azar surge dentro de un caldo de cultivo terrestre. El propio Hoyle solía zanjar la discusión asegurando gráficamente que “la formación de una célula viva a partir de una sopa química inanimada es tan probable como el ensamblado de un 747 por un torbellino que pasa a través de un depósito de chatarra.”

-Hace unas décadas, usted y Hoyle propusieron la Panspermia como explicación del origen de la vida en la Tierra. En aquel momento fueron criticados, pero hoy en día las cosas parecen haber cambiado. ¿Qué opina de ese cambio de posición?

“Yo siempre he creído que las evidencias de la astronomía, de la biología y la geología jugaban a favor de la panspermia.  El origen de la vida es un evento tan increíblemente improbable, que sólo puede pasar una vez en la historia entera del Universo.  Ahora está claro que ese evento improbable no pasó en la Tierra. El margen de tiempo disponible en la Tierra era demasiado corto y las condiciones primitivas en el planeta no eran las apropiadas para  pasar de la evolución química a la evolución que favorece la vida.  La vida tiene que ser considerada como un fenómeno cósmico.  Ha sido transportada a la Tierra desde la inmensidad del Universo vía los cometas”.

-¿Cuál ha sido el descubrimiento más importante que ha servido para confirmar la panspermia?

“El descubrimiento de partículas orgánicas complejas en las nubes de polvo interestelar. Estas partículas del polvo al ser encontradas poseían propiedades que las hacían indistinguibles de las bacterias deshidratadas por congelación. Un átomo de carbono de cada tres parece estar en la forma de estas partículas orgánicas en el espacio interestelar. El espectroscopio ha confirmado esto y las propiedades del polvo, pero no que sean realmente bacterias.  Yo pienso que eso es muy probable.  Hay un viejo dicho inglés que dice que si algo camina como un pato, se parece a un pato ¡y le gusta graznar como a un pato, entonces lo más probablemente es que lo que parece un pato sea un pato!”.

A Wickramasinghe no le falta razón en lo que dice. Toneladas de material cargan nuestra atmósfera diariamente, y es posible que una gran cantidad pueda ser orgánico, estando en él el origen de algunas enfermedades cíclicas terrestres, tal y como nuestro entrevistado y Hoyle  propusieron hace años dando origen a otra agria polémica. Los registros fósiles hablan de vida en la Tierra hace 3.800 millones de años, una fecha excesivamente reciente según ambos para que la “sopa” primordial” estuviera lo suficientemente condimentada para surtir efecto, y si a ello le añadimos las evidencias cada vez mayores de la resistencia de la vida microbiana en el espacio, o en las más duras condiciones de temperatura, presión, ph o gravedad, no es de extrañar que la panspermia sea cada vez más popular aunque exista una injustificable resistencia a aceptarla abiertamente.

-¿Qué piensa usted del fenómeno de la vida en el Universo? ¿Es algo espontáneo o inteligente?.

-Yo pienso que no podemos dejar de contemplar la vida como una creación inteligente.  Después de todo nosotros los humanos podemos hacer ya algunas cosas a partir de la ingeniería genética. Podemos hacer moldes genéticos, insertar los genes de bacterias en animales, descifrar nuestro ADN. Nuestra credulidad no iría demasiado lejos al decir que el anteproyecto original para toda la vida se trabajó fuera por algún tipo de inteligencia cósmica.

La idea de un origen espontáneo de la vida sólo serviría si nosotros tenemos una escala de tiempo infinita, así como una cantidad infinita de materia en el Universo, o un número infinito de Universos, en uno de los cuales la vida se origina”.

– En su opinión, existe vida inteligente en el Universo?. Y sí es así, piensa que ha podido evolucionar como la humana y por tanto que es posible un contacto con ella?

“Pienso que la vida en la Tierra ha sido el resultado de las combinaciones de la base biológica cósmica, de los genes cósmicos, y estoy seguro que encuentros similares han debido ocurrir en otros planetas Tierras en el Universo.  La evolución humana tiene sólo unos millones de años.  Desde mi punto de vista habría algunos planetas dónde la vida sería menos avanzada, otros planetas dónde la vida se adelantaría más…todo es posible”.

¿Qué opina de proyectos como el SETI?

“Este tipo de proyectos – SEI, OSEI, etc- representa las más elevadas aspiraciones intelectuales del hombre. Son un reconocimiento al hecho de que nosotros somos una parte de la gran escena cósmica, y con ellos se busca descubrir a nuestros primos cósmicos y a nuestro linaje cósmico.”

-¿Y de la búsqueda de planetas extrasolares?

“Hasta ahora dicha búsqueda nos ha brindado muchos planetas extrasolares, en su inmensa mayoría como Júpiter y con una órbita muy cercana al centro de las estrellas.  Las técnicas usadas para descubrir estos planetas se basan en la influencia de “balanceo” que ejercen sobre las estrellas, que son muy claras cuando se trata de planetas pesados.  En este tipo de planetas por lo que sabemos hasta ahora, la vida no puede existir. Pero las técnicas para el descubrimiento de planetas todavía están en pañales.  Con una nueva generación de telescopios espaciales, encontraríamos planetas que tienen unas condiciones para la vida más convenientes “

-¿Cuál sería la mejor dirección a seguir para confirmar que la vida está presente en el Universo?

“Creo que la confirmación de vida microbiana la encontraremos con cierta seguridad en los cometas y en los océanos del satélite joviano Europa dentro de una década.”

José Gregorio González

COMPARTE: